
Cuando usted compra software, no se convierte en el titular del derecho de autor. Sí está comprando el derecho de utilizar el software conforme a ciertas restricciones impuestas por el titular del derecho de autor, normalmente el editor del software. Las normas exactas se describen en la documentación que acompaña al software: la licencia. Es fundamental que comprenda estas normas y se rija por ellas. En la mayoría de los casos, establecen que usted tiene el derecho de cargar el software en un solo ordenador y de realizar una copia de respaldo. Si copia, distribuye o instala el software de maneras prohibidas por la licencia, ya sea intercambiando discos con amigos o compañeros de trabajo o participando en la reproducción generalizada, está violando la ley de propiedad intelectual federal. Aunque sólo ayude a otra persona a realizar copias no autorizadas, sigue siendo responsable conforme a la ley de propiedad intelectual.
Además de las consecuencias legales pertinentes, el uso de software copiado o falsificado también supone:
Mayor exposición a virus de software, discos dañados o software defectuoso por otras causas;
Falta de documentación o documentación inadecuada. Ausencia de garantías;
Falta de apoyo técnico del producto disponible para los usuarios que cuentan con las licencias adecuadas;
Imposibilidad de acceder a las actualizaciones de software que se ofrecen a los usuarios que cuentan con las licencias adecuadas.